Un reciente incendio en una fábrica en China ha vuelto a llamar la atención pública sobre una cuestión más amplia que afecta a los sistemas energéticos industriales y comerciales:
¿Con qué rapidez se pueden aislar de forma segura los sistemas eléctricos en caso de emergencia? Si bien la información disponible públicamente indica que la causa exacta del incidente sigue bajo investigación oficial y no hay pruebas públicas que vinculen el suceso con la infraestructura fotovoltaica, el debate ha puesto de relieve un tema cada vez más importante en toda la industria solar : la preparación para el apagado de emergencia y la capacidad de aislamiento eléctrico.
En la actualidad, los contratistas de ingeniería, adquisición y construcción (EPC), los propietarios de activos, las aseguradoras y los equipos de operación y mantenimiento (O&M) prestan mayor atención no solo al rendimiento de la generación, sino también a cómo se comportan los sistemas en condiciones operativas anormales.